COMENTARIO DEL EVANGELIO
Aquí encontrarás ideas de cada norma y costumbre que suelen darse en los círculos.
La intención es iluminarte la cabeza. No es un guión preparado ni exhaustivo. Coge uno o dos puntos y prepara tú lo que vas a decir.
Un solo corazón y una sola alma: la fuerza de la intención mensual
La unidad en la oración es uno de los pilares fundamentales de la vida en el Opus Dei, una manifestación del espíritu de familia que nos hace vivir de verdad como los primeros cristianos. A través de la intención mensual, todos los fieles, cooperadores y amigos de la Prelatura se unen bajo un solo corazón y una sola alma, sintonizando sus peticiones y sacrificios directamente con las intenciones que el Padre propone para toda la Obra y las necesidades concretas de la Región.
- La intención mensual como lazo de unidad: Esta práctica consiste en recoger las prioridades y los retos apostólicos del momento en una sola petición impulsada por el Prelado. Rezar de manera unida hace que el esfuerzo diario de cada uno gane una dimensión universal y compartida en la misión de la Iglesia.
- Unidos a las intenciones del Padre: Sostener espiritualmente al Padre en su tarea de guía de la Obra es un deber de amor filial constante. Poner nuestras oraciones personales al servicio de los deseos y desvelos del Prelado es una forma concreta de vivir la lealtad y apoyar su misión pastoral.
- La oración por la Región: Dedicar intenciones y sufragios por las necesidades del propio país o Región fortalece el arraigo y la eficacia de la labor apostólica cotidiana, haciendo que las iniciativas educativas, sociales y de evangelización más cercanas estén constantemente sostenidas por el trabajo de todos.
- Un solo corazón y una sola alma en el día a día: Como se pedía ya en las primeras comunidades cristianas, este lema nos mueve a olvidar el egoísmo personal y a asumir como propios los anhelos, las dificultades y las esperanzas de los demás, transformando nuestro trabajo ordinario en un arma eficaz de oración.
- Una red espiritual con impacto real: Esta comunión en las mismas intenciones se convierte en una fuente de alegría y de optimismo ante los retos, asegurando que ningún cristiano luche solo en medio del mundo, sino que se encuentre siempre acompañado por el silencio y la entrega diaria de miles de hermanos.
Más documentación: en escriva.org.