COMENTARIO DEL EVANGELIO
Aquí encontrarás ideas de cada norma y costumbre que suelen darse en los círculos. La intención es iluminarte la cabeza. No es un guión preparado ni exhaustivo. Coge uno o dos puntos y prepara tú lo que vas a decir.
La Novena de la Inmaculada: un camino de amor hacia nuestra Madre
La novena de la Inmaculada Concepción es una de las devociones marianas más queridas en la Iglesia y fuertemente impulsada por san Josemaría como una preparación interior para la gran fiesta del 8 de diciembre. Este tiempo de oración nos invita a adentrarnos en el misterio de amor de la Madre de Dios, que desde el primer instante de su existencia fue colmada de gracia por el poder amoroso de la Trinidad Beatísima.
Confrontar el texto Es Cristo que pasa, 171
- ¿Qué es una novena?: Una novena es un ejercicio de piedad que consiste en dedicar nueve días consecutivos a la oración, el sacrificio y el acercamiento a Dios, imitando los nueve días que los Apóstoles pasaron rezando junto a María antes de la venida del Espíritu Sant.
- ¿Para qué sirve esta devoción?: Sirve para disponer el corazón, manifestar nuestro afecto filial a la Virgen y profundizar en las verdades de la fe, estimulando en nosotros un deseo sincero de conversión y de purificación del alma para asemejarnos más a nuestra Madre del Cielo.
- El significado de ser «Inmaculada» (Tota Pulchra): Significa que María estuvo libre del poder de Satanás y del pecado original desde el instante de su concepción; como explica san Josemaría, ella es hermosa, limpia, y absolutamente pura tanto en el alma como en el cuerpo para recibir al Creador.
- El misterio de la lógica del poder de Dios: El sentido de este cúmulo de privilegios divinos se explica con el célebre argumento teológico: «Convenía, Dios lo podía hacer; luego, lo hizo», demostrando que el Omnipotente y Sapientísimo realizó todo su querer por amor a Ella.
- Una fuente de alegría íntima para todos los hijos: Dado que Cristo nos la entregó como Madre en la Cruz, celebrar su pureza y glorificación nos inunda el alma de paz y nos hace sentir una alegría especial, al ver cómo la Trinidad honra a aquella que es Hija, Madre y Esposa de Dios.
Más documentación: escriva.org.