COMENTARIO DEL EVANGELIO
Aquí encontrarás ideas de cada norma y costumbre que suelen darse en los círculos.
La intención es iluminarte la cabeza. No es un guión preparado ni exhaustivo. Coge uno o dos puntos y prepara tú lo que vas a decir.
La muerte desde la filiación divina: del miedo a la esperanza de Amor
La muerte, a menudo vista como un motivo de temor humano, se transforma radicalmente bajo la luz de la fe y el sentido de la filiación divina que nos transmite san Josemaría. En lugar de un final aterrador, la transición hacia la eternidad se convierte en el momento del encuentro definitivo con un Padre que nos conoce y nos ama de verdad. Estas consideraciones nos invitan a vivir el presente con responsabilidad, purificando nuestras intenciones y confiando plenamente en la Misericordia divina.
- Confianza filial ante las propias miserias: Como nos recuerda Surco (punto 880): "Cuando pienses en la muerte, a pesar de tus pecados, no tengas miedo... Porque Él ya sabe que le amas..., y de qué pasta estás hecho. —Si tú le buscas, te acogerá como el padre al hijo pródigo: ¡pero has de buscarle!", la conciencia de nuestros pecados no debe hacernos caer en el temor ante la muerte. Dios conoce perfectamente nuestra debilidad y sabe que le amamos; el único requisito es tener el corazón dispuesto a buscarle activamente, con la certeza de que nos acogerá siempre como el padre de la parábola del hijo pródigo.
- La filiación divina, antídoto contra el miedo: En Forja (punto 987): "Un hijo de Dios no tiene miedo ni a la vida ni a la muerte, porque el fundamento de su vida espiritual es el sentido de la filiación divina: Dios es mi Padre, piensa, y es el Autor de todo bien, es toda la Bondad. —Pero, ¿tú y yo actuamos, de verdad, como hijos de Dios?" se nos exhorta a perder el miedo tanto a la vida como a la muerte. Sabernos hijos de un Dios que es el Autor de todo bien y la Bondad misma nos da una gran libertad interior, aunque nos plantea un interrogante exigente sobre si realmente actuamos cada día de acuerdo con esta dignidad.
- El purgatorio como manifestación de la Misericordia: Lejos de ser un castigo arbitrario, Surco (punto 889): "El purgatorio es una misericordia de Dios, para limpiar los defectos de los que desean identificarse con Él." nos muestra que el purgatorio es un don amoroso de Dios. Es la oportunidad de limpiar nuestras imperfecciones y defectos para todos aquellos que, en el fondo de su alma, desean identificarse plenamente con Él.
- Sentido sobrenatural de la purificación terrenal: A través de Forja (punto 1046): "Ante el dolor y la persecución, decía una alma con sentido sobrenatural: «¡prefiero recibir los golpes aquí, que en el purgatorio!».", se ilumina el valor del dolor y las dificultades presentes. Abrazar los sufrimientos de la vida terrenal con espíritu cristiano es una sabia manera de amar, ya que nos permite purificarnos aquí y ahora, ahorrándonos o aliviando el paso por el purgatorio.
- Una llamada a la acción con perspectiva de eternidad: Todas estas lecciones confluyen en la importancia de vivir el momento presente con rectitud. La muerte no se presenta como una amenaza, sino como el horizonte que da sentido a nuestras luchas diarias, moviéndonos a buscar a Dios sin descanso.
Alrededor del mes de noviembre, que la Iglesia dedica especialmente al recuerdo y la oración por los fieles difuntos, en el Opus Dei se vive con mucha intensidad la práctica del novenario y el sufragio por las almas del purgatorio. Esta devoción se arraiga profundamente en el concepto de la Comunión de los Santos y en el espíritu de familia que transmitió san Josemaría.
3 novenarios
Más documentación: escriva.org.