COMENTARIO DEL EVANGELIO
Aquí encontrarás ideas de cada norma y costumbre que suelen darse en los círculos.
La intención es iluminarte la cabeza. No es un guión preparado ni exhaustivo. Coge uno o dos puntos y prepara tú lo que vas a decir.
La Visita al Santísimo Sacramento y la Comunión espiritual según san Josemaría
La Visita al Santísimo es uno de los actos de piedad más queridos en el plan de vida cristiano. San Josemaría Escrivá nos enseña que el Sagrario es un lugar donde encontrar fuerza, consuelo e intimidad con Jesús de manera sencilla y directa en medio de nuestra jornada:
- ¿Por qué se hace la Visita? (Un refugio de amor y fortaleza): No se trata de un cumplimiento formal, sino de ir a encontrarse con un amigo. En Camino (punto 565), san Josemaría nos lo propone como el lugar donde cargar las pilas del corazón: "No dejes la Visita al Santísimo. —Después de la oración vocal que acostumbres, di a Jesús, realmente presente en el Sagrario, las preocupaciones de la jornada. —Y tendrás luces y ánimos para tu vida de cristiano."
- ¿Cómo se hace la Visita? (La estructura tradicional): La manera clásica de dirigirse al Señor refleja respeto y alabanza. Se comienza alabando su presencia con la jaculatoria: "Sea alabado y bendito el Santísimo Sacramento del Altar" (y se responde: "Por siempre sea alabado y bendito"). Después se rezan un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria tres veces, como un acto de reverencia y piedad filial. Finalmente, se concluye rezando la Comunión espiritual.
- La espera de veinte siglos (La intimidad con el Sagrario): San Josemaría nos recuerda constantemente la disponibilidad absoluta de Jesús, que está pendiente de cada uno de nosotros al Sagrario más cercano. En Camino (punto 553) nos abre este horizonte de fe: "Cuando te acerques al Sagrario piensa que ¡Él!... te espera desde hace veinte siglos."
- La Comunión espiritual (Encender el deseo de Dios): Es el broche de oro de la Visita. San Josemaría recomendaba utilizar aquella fórmula que aprendió de niño y que transmitía una enorme sed de Dios (Camino, punto 540): "Yo quisiera, Señor, recibiros con aquella pureza, humildad y devoción con que os recibió vuestra Santísima Madre; con el espíritu y el fervor de los santos".
- El Rey escondido en el Pan: En el punto 538 de Camino encontramos una de las consideraciones más impactantes sobre la modestia con la que Cristo se esconde para estar cerca de nosotros: "Allí le tenéis: es Rey de Reyes y Señor de Señores. —Está escondido en el Pan. Se humilló hasta esos extremos por amor tuyo." Esto transforma cada visita en un acto de compañía y profundo agradecimiento.
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