El Concilio de Jerusalén

Hechos de los Apóstoles 15, 22-29

El concilio de Jerusalén

Eligieron a Judas llamado Barsabás y a Silas, miembros eminentes entre los hermanos, y enviaron por medio de ellos esta carta: «Los apóstoles y los presbíteros hermanos saludan a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicia provenientes de la gentilidad. Habiéndonos enterado de que algunos de aquí, sin encargo nuestro, os han alborotado con sus palabras, desconcertando vuestros ánimos, hemos decidido, por unanimidad, elegir a algunos y enviároslos con nuestros queridos Bernabé y Pablo, hombres que han entregado su vida al nombre de nuestro Señor Jesucristo. Os mandamos, pues, a Silas y a Judas, que os referirán de palabra lo que sigue: Hemos decidido, el Espíritu Santo y nosotros, no imponeros más cargas que las indispensables: que os abstengáis de carne sacrificada a los ídolos, de sangre, de animales estrangulados y de uniones ilegítimas. Haréis bien en apartaros de todo esto. Saludos».


Cinco ideas para nuestra oración personal


Actividad: Cargas y Aligeramientos

Enunciado: Los apóstoles decidieron no poner más cargas que las indispensables. Piensa en tu vida cristiana o en tu grupo de amigos: ¿Qué cosas sientes que son "cargas innecesarias" (enfados, envidias, prejuicios) y cuáles son las "indispensables" (ayudar, escuchar, rezar)? Escribe un compromiso para ayudar a "aligerar" el ánimo de alguien que esté pasando por un momento difícil.