La Última Cena
Evangelio según san Lucas 22, 7-20
Llegó, pues, el día de los Ácimos, en que se debía sacrificar la Pascua. Y envió a Pedro y a Juan, diciéndoles: «Id a prepararnos la Pascua para que la comamos». Ellos le dijeron: «¿Dónde quieres que la preparemos?». Y él les dijo: «Mirad, cuando entréis en la ciudad, os saldrá al paso un hombre llevando un cántaro de agua. Seguidlo hasta la casa en que entre y diréis al dueño de la casa: “El Maestro te pregunta: ¿Dónde está la habitación en la que voy a comer la Pascua con mis discípulos?”. Él os mostrará en el piso superior una habitación grande amueblada con divanes. Preparadla allí». Fueron y lo encontraron como les había dicho y prepararon la Pascua. Y cuando llegó la hora, se sentó a la mesa y los apóstoles con él y les dijo: «Ardientemente he deseo comer esta Pascua con vosotros, antes de padecer, porque os digo que ya no la volveré a comer hasta que se cumpla en el reino de Dios». Y, tomando un cáliz, después de pronunciar la acción de gracias, dijo: «Tomad esto, repartidlo entre vosotros; porque os digo que no beberé desde ahora del fruto de la vid hasta que venga el reino de Dios». Y, tomando pan, después de pronunciar la acción de gracias, lo partió y se lo dio diciendo: «Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros; haced esto en memoria mía». Después de cenar, hizo lo mismo con el cáliz diciendo: «Este cáliz es la nueva alianza en mi sangre, que es derramada por vosotros.
Cinco ideas para nuestra oración personal
- El deseo de Jesús: Jesús dice que ha deseado "ardientemente" estar con nosotros. La Eucaristía es, ante todo, un encuentro de amor que Dios anhela tener con cada uno.
- Preparar la estancia: Pedro y Juan prepararon el lugar. Nosotros debemos preparar nuestro corazón como esa "habitación grande" para que el Señor pueda entrar y quedarse.
- Hacer memoria: "Haced esto en memoria mía" no es solo recordar un hecho pasado, sino hacer presente hoy el sacrificio y la entrega de Jesús por nosotros.
- La entrega total: Jesús no da algo que tiene, se da a sí mismo: "Esto es mi cuerpo... mi sangre". Es el ejemplo máximo de generosidad y servicio.
- La Nueva Alianza: En la cena, Jesús sella un compromiso eterno de fidelidad con la humanidad. Él nunca nos abandona, pase lo que pase.
Actividad: Mi entrega a los demás
Enunciado: Jesús se parte y se reparte como el pan para darnos vida. Piensa en tu día a día: ¿De qué manera puedes tú "entregarte" hoy a los que te rodean (familia, amigos, compañeros)? Escribe un compromiso concreto para ser "pan" que alimenta a otros a través de la ayuda, la escucha o el cariño.