La Entrada en Jerusalén
Evangelio según san Mateo 21, 6-11
Fueron los discípulos e hicieron lo que les había mandado Jesús: trajeron la borrica y el pollino, echaron encima sus mantos, y Jesús se montó. La multitud alfombró el camino con sus mantos; algunos cortaban ramas de árboles y alfombraban la calzada. Y la gente que iba delante y detrás gritaba: «¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!». Al entrar en Jerusalén, toda la ciudad se sobresaltó preguntando: «¿Quién es este?». La multitud contestaba: «Es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea».
Cinco ideas para nuestra oración personal
- La humildad del Rey: Jesús entra montado en un sencillo pollino, no en un caballo de guerra. Él reina desde la sencillez y el servicio, no desde la imposición.
- La obediencia de los discípulos: Los discípulos hicieron exactamente lo que Jesús mandó. Mi oración debe llevarme a confiar y actuar según Sus instrucciones.
- El grito de "Hosanna": Esta palabra significa "Sálvanos ahora". Que mi oración hoy sea un grito de confianza reconociendo que solo en Dios está mi salvación.
- Alfombrar el camino: La gente puso lo que tenía (mantos y ramas). ¿Qué estoy dispuesto a poner hoy a los pies de Jesús para que Él pase por mi vida?
- ¿Quién es este?: La ciudad se sobresalta ante Su llegada. Que mi vida también sea un testimonio que haga que otros se pregunten quién es Jesús por la forma en que actúo.
Actividad: Mi bienvenida a Jesús
Enunciado: La multitud recibió a Jesús con alegría y mantos en el camino. Imagina que Jesús entra hoy en tu casa o en tu colegio. Escribe qué "mantos" (actitudes o acciones) pondrías en Su camino para darle la bienvenida y qué le dirías al escuchar que todos preguntan "¿Quién es este?".