La oveja perdida
Evangelio según san Mateo 18, 12-17
¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en los montes y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, en verdad os digo que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado. Igualmente, no es voluntad de vuestro Padre que está en el cielo que se pierda ni uno de estos pequeños. Si tu hermano peca contra ti, repréndelo estando los dos a solas. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un publicano.
Cinco ideas para nuestra oración personal
- El valor de lo individual: Para Dios, nadie es un número. Él está dispuesto a dejarlo todo para buscarte a ti cuando te sientes perdido o solo.
- La alegría del reencuentro: Dios no nos recibe con castigos cuando volvemos, sino con una alegría inmensa que supera cualquier juicio.
- El cuidado de los "pequeños": El Padre tiene un corazón especial por los más débiles y vulnerables. ¿Cómo cuido yo de los "pequeños" en mi entorno?
- La caridad en la corrección: Jesús nos pide hablar a solas con quien nos ha fallado. El objetivo no es tener razón, sino "salvar al hermano" y restaurar la paz.
- La importancia de la comunidad: No estamos solos en el camino de la fe; la comunidad es el apoyo final para vivir en la verdad y el perdón.
Actividad: El Pastor me busca
Enunciado: A veces nos alejamos del grupo por miedo, orgullo o tristeza. Escribe una reflexión sobre algún momento en el que te hayas sentido como la "oveja perdida" y cómo experimentaste que alguien (o Dios) fue en tu busca. También, piensa en alguien que hoy esté "solo en el monte" y escribe cómo podrías acercarte a él/ella.